Consejos

El cuidado correcto de la alfombra
Mantener la belleza de las alfombras e incrementar su durabilidad requiere un poco de atención y seguir las reglas simples para su cuidado: – Evitar la acumulación de tierra o polvo – aspirarlas periódicamente – Remover las manchas inmediatamente o cuando sea posible. Para formular planes sencillos de mantenimiento sugerimos dos maneras de establecer un control adecuado del estado de las alfombras; – Conforme a la intensidad de trafico que estén sometidas – Con el grado de suciedad que llegara a presentarse.

Control según el trafico
– Áreas de trafico nulo Donde los muebles cubren el piso, no se circula sobre la alfombra; pero si se filtra polvo y tierra. 

– Áreas de trafico ligero Circulación escasa durante el día, espacios poco transitados (salas, comedores, privados, etc) Requieren: Aspirar………………….Una vez por semana Desmanchar……………Cada vez que sea necesario Limpieza profesional…..Anual

– Áreas de trafico medio Circulación frecuente durante el día (recamaras, oficinas, etc) Requieren: Aspirar………………….Dos veces por semana Desmanchar……………Cada vez que sea necesario Limpieza profesional…..Cada 6 meses – Áreas de trafico alto Circulación muy frecuente o constante todo el día (salas de televisión, escaleras, pasillos, etc) Requieren: Aspirar………………….Diario Desmanchar……………Cada vez que sea necesario Limpieza profesional…..Cada 4 meses.

Control acorde con el grado de suciedad
Implica una apreciación visual del estado que guardan las distintas áreas alfombradas. El tráfico intenso, las deficiencias en el mantenimiento, el contacto con animales domésticos, el exceso de polvo, la contaminación del aire, smog, etc., contribuyen a ensuciar las alfombras. Suciedad ligera:La alfombra se ve razonablemente nueva o muestra poco uso; las manchas son escasas o tenues; no se notan líneas de tráfico o circulación al comparar las distintas áreas, y no se aprecian cambios de color. Mantenimiento recomendado: Aspirar periódicamente, según la intensidad del tráfico. Desmanchar sistemáticamente. Suciedad Moderada: La alfombra muestra cambios de color, textura, sombreado de la fibra, o pérdida de brillo, en accesos y líneas de tráfico o circulación; hay manchas abundantes o notables, y la alfombra ha perdido la apariencia de nueva. Mantenimiento recomendado: Aspirar periódicamente, según la intensidad del tráfico. Desmanchar sistemáticamente. Suciedad Excesiva: La alfombra muestra cambios evidentes de color y apariencia; hay manchas excesivas o intensas; las líneas de tráfico y los accesos resaltan drásticamente con relación a las áreas circunvecinas; el aspirado insuficiente o el mantenimiento inadecuado o deficiente han propiciado la distorsión y deformación del hilo.

Acciones básica de mantenimiento Levantar Basura:
Recoger aquellos elementos u objetos que no se adhieren a las alfombras (pedazos de papel o de comida, colillas de cigarrillos, hilos, etc.) Debe hacerse diariamente. Recuperación del Hilo: Levantar el hilo de las alfombras para que vuelva a su posición y estado originales, eliminando las marcas que dejan las patas de los muebles o apelmazamiento causado por el tráfico intenso (pasillos, accesos, escaleras, etc.) . Se logra de la siguiente manera: se suspende una plancha de vapor a unos 7 centímetros por arriba de la parte de alfombra afectada, dejando que el vapor penetre en las fibras y levante el hilo; después, se \”peina\” el área con un cepillo de cerdas suaves. Si es necesario, se re- pite el proceso. Nunca toque la superficie de la alfombra con la plancha caliente.

Acciones básica de mantenimiento Levantar Basura:
Levantar Basura: Recoger aquellos elementos u objetos que no se adhieren a las alfombras (pedazos de papel o de comida, colillas de cigarrillos, hilos, etc.) Debe hacerse diariamente. Recuperación del Hilo: Levantar el hilo de las alfombras para que vuelva a su posición y estado originales, eliminando las marcas que dejan las patas de los muebles o apelmazamiento causado por el tráfico intenso (pasillos, accesos, escaleras, etc.) . Se logra de la siguiente manera: se suspende una plancha de vapor a unos 7 centímetros por arriba de la parte de alfombra afectada, dejando que el vapor penetre en las fibras y levante el hilo; después, se \”peina\” el área con un cepillo de cerdas suaves. Si es necesario, se re- pite el proceso. Nunca toque la superficie de la alfombra con la plancha caliente. Eliminación de Manchas: Remover las substancias (sólidas o líquidas) que se adhieren a las fibras de la alfombra. Tratamiento de Líneas de Tráfico: Es la limpieza profesional de las zonas que los técnicos especialistas denominan \”áreas de acarreo\” (donde las alfombras recogen el polvo de las pisadas; por ejemplo, en pasillos y en las entradas a casas u oficinas) y \”áreas de embudo\” (caracterizadas por un tráfico intenso o frecuente en espacios reducidos; por ejemplo, en los accesos de puertas y elevadores, en recibidores, en descansos de escaleras). Limpieza Industrial: Limpieza de alfombras Vicente Rossi esta capacitada con el personal adecuado y equipos nuevos de última generación para la limpieza profesional de todas las alfombras de muro a muro, y de sobreponer . Llamemos sin compro- miso a los fono 02 – 735 88 99. donde gentilmente contesta- remos a todas sus consultas, o escribanos a ventas@limpiezadealfombras.com Aspirado Periódico:El aspirado tiene como propósito remover la suciedad de la superficie y contribuir a la recuperación del hilo de las alfombras. Es el procedimiento esencial para su cuidado correcto. Aspirar diariamente las alfombras no las daña; sino que incrementa su duración. Si una alfombra no es aspirada periódicamente, las partículas de polvo o tierra penetrarán en el hilo y, junto con las impurezas del ambiente y los efectos del tráfico, formarán una capa de suciedad que aunque no sea visible, terminará por dañarla de manera irremediable. Recomendamos que inmediatamente después de la instalación de una alfombra nueva, y antes de circular sobre ella, sea aspirada para eliminar todos los residuos de fibrillas provocados por el rasurado de la alfombra cuando se le da, en la fábrica, el acabado final. El aspirado deberá hacerse de pared a pared, y en un solo sentido para que la alfombra quede \”bien peinada\” y no se aprecien sombras ni rayas. Vigile la eficacia de los aspirados subsecuentes: aparte con los dedos el hilo de la alfombra, en diferentes áreas, y observe si aún retiene polvo, tierra u otras partículas de suciedad. En caso necesario vuelva a pasar la aspiradora. Recuerde que conviene pasarla, según el tráfico, dos, cinco, o hasta ocho veces sobre la misma área y en diferentes direcciones. La última pasada se hará en una misma dirección para unificar el peinado. El aspirado eficaz es indispensable para el cuidado correcto y el mantenimiento profesional de las alfombras. Una aspiradora adecuada debe tener suficiente fuerza de succión para extraer las partículas y contribuir a levantar el hilo. El aditamento básico de succión debe contar con un cepillo giratorio transversal de cerdas suaves. Además, se requiere disponer de esquineros y aditamentos complementarios. Es necesario mantener siempre limpios los cepillos y demás elementos de succión. Conviene que el recipiente o bolsa para el polvo y basura nunca se deje llenar más allá de la mitad de su capacidad máxima. Antes de usar la aspiradora, levante y elimine las basuras grandes para evitar que tapen los conductos de succión. Las aspiradoras requieren de mantenimiento y limpieza periódicos y sistemáticos, para conservarlas en buen estado. Lea cuidadosa- mente el manual de instrucciones de la aspiradora. Utilizarla correcta- mente le brindará óptimos resultados.

Técnicas correctas para remover manchas
Las alfombras, por la calidad de sus fibras, resisten a los distintos tipos de manchas dentro de rangos aceptables. Pero recordemos que ninguna alfombra es anti-manchas. Por eso, en esta sección, le sugerimos información útil para desmanchar sus alfombras. Remover manchas se facilita cuando se conoce la sustancia que las ocasionó; si se procede a eliminarlas de inmediato, o en cuanto sea posible, y se utilizan las soluciones o los productos químicos removedores apropiados. Lo contrario puede agravar el problema o dificultar el desmanchado. Insistir en la remoción inmediata de las manchas es importante; basta recordar, por ejemplo, que algunas substancias pueden decolorar o teñirlas alfombras sin que esto sea evidente antes de una limpieza profesional. Las manchas suelen ser la causa de que las alfombras se vean más sucias de lo que, en realidad, estén. Además, hay que tener presente que ningún método de limpieza profesional será eficaz si no han sido removidas, previamente, todas las manchas.

Recomendaciones generales
Si la sustancia que ocasionó la mancha es sólida, quite el exceso superficial con una cuchara o con una espátula; si es líquida, elimine el exceso absorbiéndolo con suficiente algodón, una esponja, o un trozo de tela absorbente. Haga una prueba previa con la solución desmanchadora que va- ya a utilizar. Escoja un área no muy visible de la alfombra (bajo un mueble, en una esquina, etc.). Para remover la mancha utilice sólo materiales absorbentes que no se despinten o destiñan (tela blanca de algodón, toalla, esponja, etc.) Aplique la solución desmanchadora, en pequeñas cantidades, sobre el material o tela que empleará para limpiar (remover) la mancha de la alfombra. Sólo el alcohol y otros removedores, como se señala más adelante, pueden ser aplicados directamente sobre la alfombra. Procure, siempre, no humedecer demasiado. No trate de quitar completamente la mancha en una sola aplicación. Aplique la solución las veces que sea necesario hasta que desaparezca la mancha. Para que la mancha no se extienda, límpiela de las orillas hacia el centro. Espere el tiempo necesario para que las soluciones químicas reaccionen y el desmanchado sea efectivo. Seque en forma circular. No frote, porque puede distorsionar permanentemente el hilo de la alfombra. Quite el exceso de la solución empleada enjuagando y secando. Cualquiera que haya sido la solución removedora usada, cuando la mancha haya desaparecido enjuague con agua y seque cuidadosamente. Mientras más pronto se actúe para remover una mancha tanto mejor será el resultado que se obtenga.

Soluciones para la limpieza de manchas
Solución de Detergente: Los detergentes actúan en la parte húmeda de las manchas, lubricándolas y permitiendo eliminar la humedad. Conviene usar detergentes que una vez diluidos resulten neutros o aquellos especiales para alfombras. En su mayoría, son detergentes en polvo que deben ser disueltos en agua tibia antes de utilizarlos. Es prudente seguir instrucciones en disolución, temperatura y aplicación correctas. Una solución útil y sencilla se prepara disolviendo en una taza de agua una cucharada de detergente casero líquido. El procedimiento es simple: la solución de detergente se aplica siguiendo las recomendaciones generales antes enlistadas; se enjuaga con agua, para eliminar el detergente, y se seca cuidadosamente usando toallas o esponjas. Solución para Limpiar en Seco ( quitamanchas ): Son removedores como la gasolina blanca, el cloroformo o el tetracloruro de carbono, que actúan rápidamente disolviendo substancias aceitosas. Se aplican, primero, sobre el material o tela con que, después, se procede a limpiar la mancha de la alfombra. Estos solventes (volátiles e inflamables) deben ser usados con precaución y por solo adultos responsables siguiendo las instrucciones del fabricante. Solución Ácida ( vinagre blanco ): La ligera acidez del vinagre blanco de mesa es suficiente. Primero, aplique la solución de detergente y enjuague con agua. Después, aplique el vinagre y vuelva a enjuagar con agua. Alcohol: Se utiliza alcohol industrial desnaturalizado, aplicándolo directamente sobre la alfombra y secándolo con toallas. También debe ser usado con precaución. Removedores ( De pintura, aceite o grasa ): Son solventes no volátiles. ( Use sólo productos especiales de marcas de prestigio ) Los puede adquirir en establecimientos dedicados a la limpieza profesional de alfombras, o en demostraciones domiciliarias organizadas por personas serias y responsables. Estos removedores pueden ser soluciones a base de aguarrás, u otras substancias adecuadas para desengrasar. Lea y siga, cuidadosamente las instrucciones del fabricante. Aplique, primero, el removedor sobre el material o tela que, luego, utilizará para limpiar la mancha de la alfombra. Después, utilice una solución para limpiar en seco (quitamanchas). Absorba y seque con toallas, para eliminar los excedentes del removedor y del quitamanchas. Solución de Amoniaco: Una cucharada de amoniaco diluido, para uso casero, se disuelve en una taza de agua. Esta solución se usa para impregnar una tela con la que, después se limpiará la mancha de la alfombra. Al final, se enjuaga con agua sola y se seca, como los demás casos.